He rastreado el origen del Eco en el Bosque Ancestral hasta las antiguas ruinas humanas. Por desgracia, no hay mucho que recoger por allí, pero haré todo lo posible por ver cómo interactúa la sustancia con materiales orgánicos e inorgánicos. Prueba n.º 1: Sumergí un pequeño trozo de madera flotante en un frasco con la sustancia. Cuando lo saqué, las propiedades de la madera no habían cambiado sustancialmente.
Prueba n.º 2: Sumergí una semilla de zanahoria en la sustancia. La semilla comenzó a brotar rápidamente en el líquido. Cuando la planté, la zanahoria maduró en solo un día. El resultado fue diferente a cualquier zanahoria que hubiera visto antes: tenía dientes. Prueba n.º 3: Le di de comer la zanahoria resultante a una de mis mascotas hopalongs. La criatura se volvió voraz y furiosa. Incluso se comió la mano del mayordomo de Amadeus. ¡Fascinante! Ojalá hubiera tenido la oportunidad de contemplarlo.
Conclusión: A diferencia del Flujo, parece que el Eco solo afecta a las muestras vivas. Cuanto más compleja es la muestra viva, más cambiado parece estar el sujeto. Lamentablemente, sin tener más cantidad de la sustancia, no puedo realizar más pruebas. ¡Qué lástima! Tendré que aventurarme más adentro por las ruinas para ver si encuentro más. Apéndice: Al observar el estudio de Eloine sobre el Eco de ámbar, parece que estos hallazgos solo son válidos para el Eco puro que se encuentra en el Bosque Ancestral. Sin embargo, el ámbar parece transmitir emociones en lugar de potenciarlas. ¡Fascinante! Supongo que la inútil de mi hermana podría no ser un completo desperdicio de los recursos de la Madre Fénix, después de todo.