PALIA DATABASE
Atravieso corriendo el Bosque Ancestral, con la bestia salvaje mordiéndome los talones. Escapo por los pelos, salto por los aires y VUELO. Me doy cuenta de que ya no soy Jel, sino una mariposa pescadora. Tengo sed… de sangre. No, no es sangre, es otra cosa. Algo reconfortante, saciante. Algo que huele a hogar. Encuentro una charca repleta de un untuoso líquido naranja. Bebo a fondo, disfrutando de su sabor especiado y de deliciosos pedazos de carne de calabaza… Me encuentro totalmente satisfecho.