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Ahora que no cabe duda de que te has convertido en un bufón de renombre mundial, puede que tengas admiradores… ¿cómo decirlo? ¿Íntimos? Un artista de menor categoría podría decidirse elegir un amante entre ellos. Pero tú no, ¡eres MALABARISTA! Deberías poder manejar varias relaciones a la vez. Tan solo asegúrate de que ninguna de las personas con las que te has comprometido se conozcan entre sí. De lo contrario, te irá peor que aquella vez que tus chaapas de malabares se aliaron en tu contra y construyeron una presa a tu alrededor de tu casa, dejándote comer solo sopa de malabares durante una semana.