En el séptimo mes de la Guerra de Umbraa, el padre de Marius cayó en combate. El único superviviente del conflicto fue su segundo al mando, un gran guerrero por derecho propio llamado Balen. La historia que contó se cerniría como una nube oscura sobre la cabeza de Marius durante toda su infancia, ya que confesó que el padre de Marius había abandonado su puesto y había huido de su deber en el momento en que los umbraanos atacaron. Esta decisión provocó la aniquilación total de toda la fuerza. Supuso una gran vergüenza para la capital, que no envió ni honores ni condolencias a la madre de Marius al conocer la noticia. Lo único que se oía decir a medida que Marius crecía era que todo aquello era una amarga vergüenza y que, cuando fuera adulto, tendría que comportarse mejor que su cobarde padre. Esto destrozó a su madre, que se retiró de la vida pública tras el escándalo. Fue Balen quien lo crio, le enseñó a manejar la espada y a valerse de sus palabras, pero el hombre rara vez lo miraba a los ojos. Marius no sabía si lo que frenaba a aquel hombre era la culpa o algo más.
"No te muevas", espetó Anrai, rozando la barbilla de Marius con la punta de la espada. El hombre tragó saliva y permaneció en posición, en el suelo, con su arma tirada a un lado. Apretó los puños con rabia, pero no podía hacer nada por su orgullo herido. Mordió con fuerza, intentando que su corazón calmara sus latidos entrecortados. Anrai esbozó una sonrisa burlona por encima de él, manteniendo la espada inmóvil un instante más antes de apartarla. "Quizá la próxima vez te muerdas la lengua". "No me extraña que Balen te abandonara", murmuró Marius. Apenas vio venir el puñetazo.
Los labios de Anrai temblaban y sus pálidas pestañas revoloteaban contra sus pecosas mejillas. "Mi padre…". Marius negó con la cabeza, tragándose su rabia. "No lo digas. Una vez dicho, no podrás retractarte". No obstante, Anrai se limitó a lanzarle una mirada fulminante y dejó que la verdad hiciera añicos un vínculo aún frágil, pero tan preciado para el solitario Marius. "Mi padre mintió. Mató al tuyo y huyó, como un cobarde".