A ver, he caído en que la carta que tanta ilusión me hacía es…, eh, pues…, sobre cómo se muere tu gente. Y que igual centrarme en mi tesis mientras tú estabas ahí digiriéndolo todo no ha estado muy bonito. Lo siento. No sé qué más decir, pero espero que me perdones. O sea, si yo fuera tú no lo haría, pero…, aun así, espero que lo hagas. |