Tengo que reconocértelo, camarada. Esta vez me has salvado la vida, de verdad. ¡Literalmente, incluso! Los gatitos ya están mejor gracias a la medicina que Zed consiguió pasar de contrabando. Aunque he de confesar que podría haber aprovechado el sello para… cerrar un par de tratos personales. Por ejemplo, es posible que se haya encargado una estatua de él para la plaza de la ciudad, por orden de la duquesa. No obstante, espero que ese derroche termine cuando Eshe por fin denuncie que le falta un sello. |